📖✨ La poesía continúa: tradición y nuevas voces
La Fundación Marco Antonio Corcuera comparte la tercera entrega de la nota del poeta Roger Santiváñez sobre el Premio El Poeta Joven del Perú 2025, donde se recorre la historia y trascendencia de un certamen fundado en 1960 por Marco Antonio Corcuera y que ha acompañado el surgimiento de voces esenciales de la poesía peruana; esta última parte reúne además una mirada a las menciones honrosas de la edición 2025 —Eduardo Saldaña, Gustavo Gutiérrez, Greyss Valdez y Jhocer Gonzales—, cuyas escrituras exploran lo bíblico, lo metafísico, la memoria andina y la reflexión sobre el oficio poético, confirmando la diversidad y vitalidad de las nuevas generaciones de la poesía peruana. ✨
Premio Poeta Joven del Perú 2025: La poesía continúa
Roger Santiváñez
Históricamente, el Premio Poeta Joven del Perú tiene un sitial preponderante en el devenir de la poesía peruana desde la segunda mitad del siglo XX. Instituido en 1960 por el poeta Marco Antonio Corcuera y su revista Cuadernos Trimestrales de Poesía, aquella primera edición significó un hito debido al triunfo compartido de dos jóvenes que brillarían con luz propia desde aquel mágico año: Javier Heraud y César Calvo. El prestigio del concurso se vio engalanado un lustro después con galardones otorgados a Luis Hernández y Juan Ojeda, dos notables poetas de la generación del 60. El lustro siguiente (1970) nos traería las voces de José Watanabe y Antonio Cillóniz.
La historia del Premio es larga y eficaz: mencionaremos entre otros importantes laureados autores a Carlos López Degregori, Alberto Alarcón, Luis Eduardo García, Monserrat Álvarez, Jorge Eslava, Bethoven Medina Sánchez, David Novoa, José Antonio Galloso y María Belén Milla Altabás.
Retomada la convocatoria del Premio por la Fundación Marco Antonio Corcuera desde hace algunos años, nos ocuparemos en esta ocasión de los dos libros ganadores —en presea compartida— de la XII edición correspondiente a 2025: Sonimientos, firmado por Renato Miguel Bueno Benito, y Una sola hebra, de Camila Estefany Donayre Guevara. Cerraremos esta nota con una breve incursión en las menciones honrosas otorgadas en esta edición del certamen; materiales todos publicados recientemente por la Fundación a través de su sello Cuadernos Trimestrales de Poesía.
Para concluir esta nota, haremos una breve incursión en la plaquette que reúne a los poetas que recibieron menciones honrosas en el certamen de 2025. Ellos son Eduardo Saldaña, Gustavo Gutiérrez, Greyss Valdez y Jhocer Gonzales. Empecemos con Saldaña: su libro se titula “Teología del no” y como su nombre puede sugerir, aborda un tema bíblico. Para el caso de los cuatro textos recogidos en esta plaquette, se trata del Génesis: Adán, Eva, Caín y Abel son sus personajes. Destaquemos estos versos que cierran “Caín”: “Muchos decían que solo la muerte podría alcanzarme, / pero cómo, les respondí, con mi risa miserable: / si yo la engendré primero”. La poesía de Gustavo Gutiérrez trasunta una preocupación metafísica geográficamente situada: “América es un trozo de sílex / sobre el que la primavera yergue / con gentileza palaciega su cabeza / …/ y liba frenética el licor de la claridad / mientras mi tristeza aguarda ser sorbida” y revela también una aproximación cultista en su escritura: “y no nos transfiguramos en lucientes / estatuas de sal o de mármol blanco / como la Venus de Milo en el Louvre”. Los aires andinos y/o indigenistas vuelven a la poesía peruana con Greyss Valdez y su conjunto “Wallatita Mía: Suspiros de la puna” enhebrado con la expresión en quechua y en castellano. Leamos una de sus estrofas: “Allí me arrullaron el canto de los ríos, / el trinar de las multicolores aves, / el silbido de las vizcachas y las ovejas al balar, / junto a los Apus que envuelven y protegen mi Santa Rosa”, comprobando su lírico canto a la tierra y su reconocimiento ancestral a su mundo de origen: “Estos parajes misteriosos de la sierra puneña / Me contaban historias sin hablar jamás, / Solo oyendo el eco de sus voces en la lejanía, / ‘nunca olvides de dónde vienes’”.
Finalmente, tenemos a Jhocer Gonzales con su poesía autorreflexiva sobre el oficio: “Siéntate en tu cuerpo / y acaricia los sueños juveniles. / No te equivoques de sintaxis”. Y más adelante: “Encuentra tu voz. / Y colorea tu guerra interna”. Así cerramos este “banquete de la poesía”, como escribe Jhocer, celebrando a la poesía peruana (y latinoamericana) que puede seguir trotando por los campos felices como un caballo fuerte y seguro de su invicto paso por el espacio de una creación suigéneris. El Premio El Poeta Joven del Perú así nos lo garantiza.
Siempre en poesía,
Roger Santiváñez
[Orillas del río Cooper, sur de New Jersey, marzo de 2026]