📖✨ La poesía que trasciende lenguas
Compartimos el discurso de Julio Corcuera sobre Tala en el silencio / Felling in Silence, presentado en la Feria Internacional del Libro – 2026 de Trujillo. Esta edición bilingüe proyecta la obra de Marco Antonio Corcuera hacia lectores de habla inglesa, gracias a la traducción de la poeta puertorriqueña María Juliana Villafañe. Publicada por el Fondo Editorial de la Universidad César Vallejo, la antología reúne lo más representativo de su poesía en un formato que hace dialogar el español y el inglés, reafirmando la vigencia de una voz que perdura más allá del silencio. ✨
Sean mis primeras palabras de agradecimiento y adhesión a la Directiva de la Cámara del Libro de La Libertad, por no claudicar y mantener viva la llama de la lectura a través de actividades como estas. Me refiero a la IV versión de la Feria Internacional del Libro de Trujillo – FIL 2026.
Esta traducción nos permite llevar la obra del poeta contumacino a lectores de habla inglesa, abriendo una ventana de oportunidad. Esta edición se cristalizó gracias al apoyo de la destacada poeta puertorriqueña María Julia Villafañe, residente en Miami, Estados Unidos. Gracias a su gran sensibilidad, supo interiorizar cada poema y trasladarlo al inglés, buscando conservar su ritmo y musicalidad. Un trabajo finamente logrado, a pesar de las dificultades que implica traducir poemas vinculados con el campo, el Ande y los animales propios de nuestra geografía. Máxime buscando respetar su métrica, ritmo y musicalidad. Le tomo muchos meses, pero con fe pudimos ver el resultado a la vuelta de unos años.
Esta edición ve la luz gracias al respaldo del Fondo Editorial de la Universidad César Vallejo, liderada por su Rectora, la Dra. Jeannette Tantaleán Rodríguez, y por el director del Fondo Editorial, magister Joel Acuña. Sin su apoyo, esta edición no hubiese sido posible presentarla esta noche. Además, la obra cuenta con un formato atípico de edición: por un lado se puede leer la Antología en español y por el otro la versión en inglés.
Esta antología recoge una selección de poemas provenientes de ocho libros fundamentales del autor. Aquí se reúne su poética más representativa, aquella que nace de lo sencillo y se eleva hacia lo universal: naturaleza, amor, misticismo y ternura.
Como escribió en el prólogo el recordado poeta Manuel Pantigoso:
(…) de lo simple ha de surgir una poética honda en donde el ser y la palabra se integran para proponer una estética de la ternura, una poesía sembrada como delicada “Semilla en el paisaje” perfumada con “Los aires del alhelí» y con los cantos de la naturaleza”.
Asimismo, su traductora, la poeta portorriqueña María Juliana Villafañe, afirma que el poeta Corcuera “tiene un dominio de la palabra que mezcla tantos sentimientos en temas como la metafísica, el misticismo, la política, la amistad, el amor, la familia”, entre otros.
Me gustaría compartirles dos hechos vinculados con esta obra. Pero antes, debo precisar que la antología, fue publicada en español el año 2002 bajo el título Tala en el silencio, preparada por el propio autor antes que sufriera una isquemia cerebral. Esta enfermedad lo postró y le imposibilitó el habla y la capacidad de movimiento. Mi padre luchó por recuperarse de tan difícil situación durante casi diez años.
La edición de una antología como esta implicaba una selección muy rigurosa de poemas, trabajo que Marco Antonio, realizó de manera prolija. Se trataba de escoger sus poemas más representativos. Para ello, solicitó a un amigo escritor que lo ayudara con la revisión de estilo. Este proceso busca limpiar de posibles gazapos a la obra y leer la obra sin apasionamiento, sino con distancia crítica y atendiendo cada detalle.
El corrector se tomó el tiempo necesario para hacer su trabajo, máxime si tenía conocimiento que el autor se encontraba muy delicado y en recuperación. Una noche llegó a la casa para entregarle el trabajo revisado: el machote y una propuesta gráfica corregida. Nos pareció oportuno que nuestro padre pudiera ver el trabajo y agradecerle, por lo menos, con un fuerte apretón de manos. La parte económica ya había sido saldada con anterioridad.
Mi padre, mediante señas, pidió observar el nuevo machote. A medida que pasaba las páginas, colocó su mano izquierda en una de ellas y, con un gesto de incomodidad, nos hizo notar que algo no estaba bien. A simple vista no parecía haber nada raro, pero mi padre tenía muy grabada en la memoria la longitud de sus versos y la forma gráfica de cada poema. Al comparar con el original, descubrimos que, efectivamente, un poema había sido mutilado involuntariamente durante la corrección.
El poema En palabras breves, había sufrido ese recorte.
En palabras breves
En palabras breves
y silencios largos,
lo que yo te quiero
no hay como expresarlo:
ni lo puede alma,
ni lo dice el labio,
ni lo canta el beso,
ni lo llora el llanto.
Lo que yo te quiero
es para rezarlo
a oscuras y a solas
con temblor de manos,
fijo el pensamiento,
los ojos cerrados,
recorriendo el hilo
lento de un rosario
en el que las cuentas
fingen, fulgurando,
lagrimas que llegan
con hondo cansancio
como condenadas
a seguir pasando
sin que nunca puedan
secarse en los labios.
La segunda anécdota vinculada con la edición original en español de esta obra, tiene que ver con el título mismo. Mi padre había anotado cinco posibles títulos para esta antología y le pidió a su amigo, el corrector de estilo, que le diera su opinión sobre cuál de ellas se ajustaría mejor al presente libro. Al consultársele, su amigo respondió que no se sentía en la capacidad moral de sugerir un título en particular, pues los cinco le parecían igualmente hermosos y adecuados para la obra. Fue entonces cuando mi padre, únicamente con la mirada, pidió que colocaran los títulos sobre una carpeta que tenía en sus piernas. Observándolos, fue bajando su dedo por cada uno de ellos hasta que lo dejó inmóvil sobre el título Tala en el silencio. Título que encerraba su situación física en ese momento: sin poder hablar ni moverse, pero con una poesía que continuaba talando la mala hierba y abriendo los corazones de sus lectores en perfecto silencio.
Su hermano, el poeta Arturo Corcuera, en el poema titulado Carta a mi hermano Marco Antonio, del poemario Cartas cruzadas, dice:
…
Nos ayuda a vivir saber que talas
en silencio todas las hierbas malas
mientras se oye el zumbido de tus alas.
No estás atado, corres con la brisa
y corres con el río que va a prisa,
con las olas, lo leo en tu sonrisa.
Nos conduces por campos y collados,
los aires de la infancia no olvidados,
los cuyes, las perdices, los venados.
.:.
Ya aletea el avión, y te diría,
que vuelo en alas de tu poesía,
humus de aroma y de melancolía.
Muchas gracias.