En la luna de Paita con los versos de Gian Pierre Codarlupo.

 

 

Entrevista a Gian Pierre Codarlupo,
Mención Honrosa de la X edición de El Poeta Joven del Perú

 

¿Qué evento en tu vida fue el que hizo que te interesaras por la poesía?

Vivir cerca al mar, tener siempre nostalgia de la infancia, y el amor. He tratado de captar esto porque hay en mí una premonición de muerte temprana. Pienso que uno escribe porque en el fondo trata de salvarse. Mi máxima alegría es que alguna persona se identifique con un poema, o al menos, una línea. Así es como nos hermanamos. La poesía salva vidas y es también un enfrentamiento, un combate con la nada, y hay que saber que no siempre vas a ganar. No sé si lo he logrado. Ya lo dijo Ezra Pound “la poesía es exactitud”. Me siento contento porque desde que empecé a escribir tomé el camino de la poesía como una forma de vida, como la vida misma. Hay que estar la mayor parte del tiempo en estado poético.

¿Hay alguna persona en tu vida, que haya sido un constante apoyo para ti como poeta?

Hay muchas personas que me han apoyado antes que lleguen los premios y las entrevistas. En Paita están mis amigos de la Asociación Artística Paita (ASAP), que publicaron mis primeros versos. También está mi amigo Jodsan de Sullana. Desde los 15 años me incentivó a persistir en el sendero, corregía mis poemas y charlaba horas conmigo a cambio amistad. Cuando ingresé a la Universidad Nacional de Piura llegaron otras amistades que fortalecieron mi decisión, como los profesores Adolfo Venegas, Sigifredo Burneo y José Lalupú. También está mi madre y Anaomi, a quienes les dedico un libro que ganó el primer puesto del premio “El Huauco de oro”, en Sucre, Celendín, Cajamarca. Sin embargo, tengo que mencionar a mi maestro, el poeta Bethoven Medina. Él ha sido el que me ha incentivado y me ha dado orientaciones en el camino de la poesía. Esta mención honrosa es una alegría para Bethoven. Si a alguien tengo que dedicarle “Búsqueda en Otro Recinto”, es a él.

¿Cómo te enteraste de la convocatoria de la X edición de “El Poeta Joven del Perú” y cómo te decidiste a participar?

Me enteré por Facebook, y me animé a participar porque justo estaba preparando un libro. Sinceramente me ayudó mucho que haya habido una pequeña extensión de tiempo para la recepción de poemarios. De no ser por eso, no hubiese participado. Para mí fue una sorpresa cuando mencionaron mi nombre en la conferencia de prensa. No lo podía creer porque es un concurso histórico dentro de la literatura peruana. Por este certamen ha pasado Heraud, Calvo, Juan Ojeda, José Watanabe, Luis Hernández, Bethoven Medina, Luis Eduardo García, y otros autores a los que admiro mucho. Tener una mención honrosa en “El Poeta Joven del Perú” es toda una alegría.

¿Cuál fue tu mayor inspiración para componer Búsqueda en Otro Recinto?

La inspiración ha sido la muerte de un amigo cercano que estudiaba conmigo en la universidad y también la partida de mi familia a Chile. La nostalgia ha hecho que escriba este poemario, la nostalgia de lo pasado y de lo futuro. No puedo encontrar a mi amigo en esta realidad, así que para eso imagino otro recinto en donde pueda volver a estrechar su mano o abrazarlo. Lo mismo con mi familia que se encuentra lejos. Este poemario tiene mucha carga espiritual y existencial. Es la búsqueda de mí mismo, el origen de las cosas, la fascinación por intentar conocerme y conocer el Perú. Uno está hecho de recuerdos.

Cuéntanos de dónde eres. ¿Influyó tu ciudad en la formulación de tu poemario?

Soy de Paita, un puerto ubicado en el norte del Perú. Se encuentra a una hora de la ciudad de Piura. En Búsqueda en Otro Recinto, aparecen recuerdos de infancia en Paita. La bahía ha influenciado en otra obra que ganó un premio en Cajamarca. Para Búsqueda en Otro Recinto ha sido fundamental haber realizado una introspección profunda, de la mano de mi amigo el poeta Percy Ipanaqué, donde mi espíritu y mi poesía se fortalecieron. Lo que puedo afirmar es que siempre he de volver al mar.

¿Cuál es tu poema preferido en este poemario y por qué?

El poema favorito que tengo de este poemario es Encender una vela y enfrentarse a la lluvia porque culmina con una imagen terrible y hermosa, y además porque lo escribí pensando en mi amigo Luis Chávez Seminario, que partió de esta realidad. Escribí ese poema totalmente herido y ahogado, es por eso que le guardo afecto.

¿Qué le aconsejarías a los jóvenes que quisieran participar en la próxima edición de “Poeta Joven del Perú”?

Les recomendaría que se arriesguen. No pierden nada intentando. La poesía es un camino arduo, y hay que tener la precisión y la calma para seguirlo. La poesía es eso justamente: explosión y paz. Recuerden que lo fundamental antes que escribir es leer y leer y leer, vivir, reflexionar, y finalmente plasmar el poema en la hoja. Hay que vivir la poesía no solo mediante la lectura, hay que recitar en las plazas, en los micros, en las universidades, hay que tomar el mundo mediante la poesía, que es lo que finalmente podrá salvarnos de esta desolación.

Por último, nos gustaría saber cuáles son tus recomendaciones literarias. ¿Qué tres poemarios piensas tú que son infaltables en la biblioteca de un escritor?

Esta es una pregunta bastante difícil porque pienso que son muchos los poemarios fundamentales. Y me refiero a poetas peruanos y extranjeros. En esta mención estoy dejando de lado muchos nombres, pero me detengo en estos tres porque pienso que son cumbres dentro de la poesía peruana. Uno de ellos, me parece que ha sido injustamente olvidado. Me refiero a Juan Ojeda. Espero que con esta mención hayan algunas personas que se interesen por su obra. Si me dan a escoger tres dentro de Perú, serían Habitación en Roma de Jorge Eduardo Eielson, Arte de Navegar del chimbotano Juan Ojeda, y Poemas Humanos de César Vallejo. Me gustaría añadir uno más pero no de Perú, sino de Francia. Una Temporada en el Infierno de Arthur Rimbaud.

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